La DonJoy StrapiLax™ Tobillo, fabricada por DJO, es una tobillera de tejido elástico de punto tridimensional con dos almohadillas anatómicas en los maléolos y una banda elástica ajustable en forma de "8" que funciona como un vendaje funcional. Esta cincha adicional le proporciona mayor sujeción lateral que la Fortilax (elástica simple), situándose en un nivel de sujeción intermedio respecto a la A60 semirrígida. Esta referencia corresponde a la talla 2, indicada por el fabricante para una circunferencia de tobillo de 21-22 cm.
Beneficios
- Cincha elástica ajustable en forma de "8" que refuerza la estabilidad lateral del tobillo.
- Dos almohadillas anatómicas en los maléolos que protegen y alivian la zona.
- Compresión específica de 20-36 mmHg gracias al tejido de punto en 3D.
- Bordes de compresión reducida y gráficos visuales para facilitar una colocación correcta.
- Se adapta al tobillo izquierdo o derecho; no confeccionada con látex de caucho natural.
Modo de uso
Introduce el pie por la abertura de la tobillera y desliza el tejido hasta centrarla sobre el tobillo, colocando las almohadillas sobre cada maléolo con ayuda de los gráficos visuales. A continuación, ajusta la banda elástica en forma de "8" alrededor del tobillo hasta lograr la sujeción deseada, sin cortar la circulación. Es lavable a máquina; dejar secar al aire.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si me corresponde la talla 2?
Mide la circunferencia de tu tobillo por encima de los maléolos: la talla 2 corresponde a 21-22 cm aproximadamente. Si tienes dudas, pide consejo al farmacéutico antes de comprar.
¿Para qué situaciones está pensada esta tobillera?
Está indicada para esguinces y torceduras leves de tobillo (grado 1), inestabilidad leve del tobillo, soporte tras lesiones agudas o crónicas, artrosis leve de tobillo o pie, y prevención de lesiones mediante estimulación propioceptiva.
¿Puedo hacer deporte con ella puesta?
Sí, puede usarse durante la actividad deportiva como ayuda preventiva o de recuperación. Si vas a retomar el deporte tras una lesión, conviene que lo confirmes primero con tu fisioterapeuta o traumatólogo.